
"A partir de este día, cada gota de petróleo vale una gota de sangre"
Georges Clemenceau a Woodrow Wilson
Ahora que el precio del barril de petróleo parece haber emprendido una irremediable escalada, sin que parezca que vaya a estabilizarse y mucho menos a descender por debajo de los 100 dólares, la economía mundial atraviesa serios problemas y parece avezada a esta crisis energética.
Pero para ser conscientes de cuando empezó todo esto, de cómo nuestro mundo se ha convertido en un auténtico adicto al crudo repasaremos , sin ánimo de ser exhaustivos, algunos lugares, hombres y nombres de esta historia tan negra como el mismo crudo.
El petróleo es conocido desde la prehistoria, aparece documentado en la mismísima Biblia como el betún con el que se unió los ladrillos de la Torre de Babel. Los amerindios lo usaban para impermeabilizar sus embarcaciones. Los Chinos usaban su gas para la cocción de alimentos. Y ya a mediados del s.XIX el coronel Edwin L. Drake perforó el primer pozo petrolífero en Titusville (Pennsylvania). Pero sin lugar a dudas fue en 1910 cuando un hecho trascendental daría el vuelco definitivo hacia el petróleo. Es en este año cuando la Royal Navy decide abastecer todos los buques de su flota con petróleo y no con carbón.
Una decisión a todas luces perversa, si tenemos en cuenta que los británicos disponían de todo el carbón que necesitaban y carecían de petróleo para sus nuevas necesidades. Desde entonces Londres no escatimó esfuerzos para garantizarse el suministro de este nuevo combustible, empezando obviamente por buscarlo entre las posesiones de su enorme Imperio en oriente; pero fracasaron en el punto clave: Arabia Saudí. Y aquí es donde entra el primer protagonista de esta historia del petróleo, que no es otro que John Philby. Este miembro de las élites británicas, inglés de nacimiento, establecido en Arabia y converso al Islam fue el primero en llamar la atención de los al-Saud (la familia real) sobre la riqueza de la tierra que pisaban sus pies. Philby al que los británicos deben recordar sin duda como los cristianos a Judas, intrigó hasta conseguir que la explotación del crudo fuese a cargo de la compañía estadounidense Aramco (Arabian American Oil Co.) filial de la Standard Oil Co. de California. Quedando así los ingleses fuera del ingente negocio en Arabia.
Como del hijo de tan ilustre personaje no se podía esperar menos, Kim Philby, su primogénito, fue años después un importantísimo agente soviético, y es que la historia del petróleo demuestra que este ha sido a menudo un negocio oscuro.
Julio - 12/VI/2008

2 comentarios:
Bravo por tu blog ;) Soy un asiduo ya.
Respecto a este sucio negocio del petróleo creo que deberías ver, si no lo has hecho ya, esa gran película de Paul Thomas Anderson, "Pozos de Ambición" que creo que refleja perfectamente ese espíritu de negocio pútrido y crudo (en los dos sentidos de cada palabra) y el extremo de la ambición humana. Creo que Daniel Day Lewis sería una perfecta representación del tal John Philby, en su sobervio papel de Daniel Plainview.
Seguiré atento al hilo.
Así es, esa peli la clava en cuanto a lo sucio que ha sido siempre este negocio, en todos los sentidos. Ya se sabe que tanto dinero de un modo tan fácil, no puede ser bueno
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