jueves, 12 de junio de 2008

Sobre la Guerra de Iraq (I)

Un tópico bastante recurrente sobre la guerra, es que es un negocio rentable. Puede serlo, pero en la gran mayoría de veces, sólo gracias a una provechosa posguerra por parte del ocupante que le permita compensar el enorme gasto empleado en la campaña. La guerra por si sola no es ningún negocio, como habrá podido comprobar la administración Bush, que ve impotente como el barril de petróleo, que estaba a 25 dólares al inicio de la guerra, ahora está a 135 y subiendo. Vale que el auge de China e India ha contribuido a ello, pero es innegable que la guerra es una de las principales causas del descalabro de los mercados petrolíferos (cuyas causas notamos nosotros estos días con la vaga de transportistas) y en consecuencia, uno de los motivos de la actual recesión mundial. Pero vamos al ajo, porque según unos estudios recientes, la guerra de Iraq es la segunda guerra más cara de la historia, sólo superada por la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, EE UU invierte en la ocupación de Iraq 5.600 millones de dólares mensuales (4.500 millones de euros). Comparativamente, y ajustando la inflación, los ocho años de guerra de Vietnam costaron 5.100 millones mensuales. Desde 2003, el Congreso ha aprobado presupuestos para la guerra por valor de 204.000 millones de dólares y próximamente autorizará otros 45.000 millones. Si esas cifras se trasladan al bolsillo de los ciudadanos, resulta que cada estadounidense está pagando 727 dólares para financiar la guerra. Normal que haya crisis inmobiliaria, si ya de por sí tienes que apechugar la hipoteca del Tio Sam. Sin duda una de las locomotoras de la economía mundial es el consumo de los norteamericanos, pero éstos tienen cero ahorros, en parte gracias a la guerra.

Pero por qué esta guerra ha subido a semejante puesto en la lista de despilfarros bélicos? Las causas las podemos encontrar en los siguientes puntos:

  • Privatización de la guerra: Al comienzo del conflicto, la juventud se alistaba motivada ya sea por patriotismo o para pagarse los estudios. Actualmente, el gobierno debe recurrir a los re-enganches (de hasta 4 periodos seguidos) para mantener los efectivos. La tremenda impopularidad que ha ido generando la guerra, ha obligado a la administración a buscar nuevas formas de reclutamiento. Una de ellas es la contratación de empresas de “seguridad” privadas, formadas en su mayoría por veteranos de guerra licenciados como Blackwater. Un mercenar..eee...contratista de Blackwater, puede llegar a cobrar mil dólares diarios, el triple que un soldado. Si tenemos en cuenta que actualmente, más de la cuarta parte de los efectivos son “contratistas”, el gasto es casi el equivalente al de la manutención de un segundo ejército. Tal derroche va en aumento, ya que la mayoría de jóvenes que finalizan su servicio en Iraq, lógicamente optan por ser contratados por estas empresas en vez de re-engancharse en el ejército.

"Esta es la cara que le queda a un marine al ver la nómina de un contratista de Blackwater."
  • Guerra corta, posguerra infinita: Una posguerra improductiva es lo peor en que se puede encontrar un ejército ocupante. Pese a que EE UU le ha puesto bastante dedicación en mantener a salvo los pozos petrolíferos (encabezaba los primeros objetivos de la invasión), el auge de China junto con la mano dura de la OPEP, la crisis y la poca apuesta por parte de los inversores a causa de la incertidumbre sobre el conflicto; a provocado que américa no haya podido sacarle su correspondiente productividad a la campaña. Por si fuera poco, la posibilidad de una retirada se vislumbra lejos, debido a la actual situación de confrontación entre chiíes y sunníes que obliga, a proseguir la costosa ocupación para mantener el orden y evitar una guerra civil (que prácticamente ya se está llevando a cabo).
  • Campo de prácticas: A lo largo de la historia militar, se ha demostrado que la primacía la consigue quien desarrolle el armamento más puntero y éste solo se consigue desarrollar correctamente de una sola forma: en el campo de batalla. Con la excusa de minimizar las bajas, el Pentágono ha puesto en marcha una serie de planes de investigación de tecnológica militar aprobados y financiados por el congreso. Muchos de sus resultados los podemos ver en televisión o el periódico, donde se han hecho bastante famosos robots que encabezan los asaltos en los edificios y las inspecciones, o los helicópteros y blindados dirigidos sin tripulación. Ni en Corea, Vietnam y el Golfo se ha invertido tanto en desarrollo como en la actual guerra.

"No es Cortocircuito, pero se sabe todos los manuales de campo de West Point y además es compatible con tu Xbox360."


El factor que más pesa sin duda es el segundo, ya que una ocupación que cuesta 5.600 millones de dólares mensuales no es algo precisamente apechugable. Para poder llevarlo algo mejor, EE UU redujo el número de efectivos de 250.000 a 120.000 hombres. Además, el gobierno está tomando ciertas medidas un tanto feas que ya estrenaron en Vietnam al ver que aquel fregao iba a durar bastante: la “reducción” de bajas. Por ejemplo: si un convoy es atacado, el vehículo y el personal herido/muerto serán contabilizados como bajas, mientras que si el segundo vehículo choca con el primero, es un accidente incluyendo sus heridos/muertos. Los afectados del primer vehículo recibirán sus indemnizaciones, mientras que los del segundo no. Como bien dijo Hegel, la historia es un ciclo, y al igual que en 1969, hoy todas las madres y viudas alzan su voz de indignación en toda américa al igual que los analistas económicos, que ven como el gasto militar es el equivalente a mantener y otorgar pensiones a la sociedad durante 50 años.

"Eres cabeza de columna? No te ralles, que si ocurre algo vas a ser el único que cobrará."

Esto es sólo la punta del iceberg de la ratonera iraquí, ya que al igual que en Vietnam, la guerra está generando una cantera de futuros jóvenes mendigos, incapaces de insertarse en la sociedad debido a las llamadas “heridas invisibles”: estrés postraumático, daños cerebrales, depresión profunda, etc. Películas como Jarhead o la más flipada Taxy Driver, son buenas muestras de ello. Por encima de la crisis, los daños que causará esta “cruzada contra el terror”, a la sociedad americana, es sin duda lo más triste y lamentable.

"Que el 50% de los licenciados sufren Heridas invisibles?Me lo estás diciendo a mi? ME LO ESTÁS DICIENDO A MI??"

2 comentarios:

Santi dijo...

Bravo por tu comentario, acabo de aprender muchas cosas que desconocía por completo acerca de esta guerra.

Sea como sea dices que no es un negocio, pero yo creo que a largo plazo tiene que acabar siéndolo, sino no me explico por qué coño EEUU se metió allí. Porque lo de la lucha contra el terrorismo ya no se lo cree nadie (si alguna vez alguien se lo ha creído).

¿Y como te has podido olvidar de John J. Rambo? Ese si que es un buen ejemplo de ida de olla de post-guerra :D .

Un saludo compy.

Christian dijo...

A largo plazo tu lo has dicho, pero actualmente estando el país como está prácticamente al borde de una guerra civil donde los atentados son un hecho cotidiano, bastante trabajo tiene el ejército estadounidense en mantener el control. No está el asunto lo suficiente seguro como para sacar tajada de él. Respecto a John Rambo, claramente tendría cabida pero la peña se imaginaria soldados americanos sosteniendo helicopteros con sus manos y no sería plan jejeje.

Un saludo cmopañero.